Las preocupaciones aumentan.
El miedo intenta ocupar el lugar de la esperanza.
Y parece que ya no quedan fuerzas para seguir adelante.
En esos momentos, muchas veces no necesitamos encontrar todas las respuestas…
Necesitamos encontrar la presencia de Dios.
Porque una oración sincera puede traer paz cuando todo alrededor parece incierto.
Y cuando la fe se fortalece, el corazón vuelve a encontrar el valor para seguir caminando.
Quiero encontrar esa paz y fortalecer mi fe!